VIOLENCIA DE GENERO
DEFINICIÓN:
La violencia de género es un tipo de violencia física o psicológica ejercida contra cualquier persona o grupo de personas sobre la sabe de su orientación o identidad sexual, sexo o género que impacta de manera negativa en su identidad y bienestar social, físico o psicológico o económico.
De acuerdo don la Organización de las Naciones Unidas, el término se utiliza sobre la base de su género, constituyéndose en una violación de los derechos humanos.
CAUSAS:
Existe una larga historia de generaciones a través de las cuales de ha legitimado la desigualdad entre hombre y mujeres, siempre fundamentada en una miríada de argumentos: teológicos, psicológicos, morales e incluso biológicos. Esta forma de pensar ha consagrado múltiples formas de trato aberrante hacia la mujer, tratos encubiertos y alimentados en la más estricta privacidad, sin embargo, a día de hoy resulta francamente imposible seguir ocultando esta realidad.
PRIMEROS ACERCAMIENTOS A LA VIOLENCIA DE GÉNERO:
Es muy común que hablando de este tema se confundan términos y se mezclen significados, por eso en primer lugar deberíamos diferenciar la dicotomía entre violencia y agresividad, para evitar ofrecer juicios de valor y hacer ciertas atribuciones estereotipadas
Agresividad y violencia:
Entendemos como agresividad a aquella capacidad innata y adaptativa del ser humano su propia supervivencia, mientras que el concepta de violencia responde a un conjunto de valores sociales asociados a la agresividad, de manera que en este caso estamos frente a una conducta desadaptativa y aprendida socialmente
CARACTERÍSTICAS DE LA VIOLENCIA DE GÉNERO:
De acuerdo con nuestra legislación, es violencia de género, aquella ejercida de hombre hacia mujer con la que mantiene o ha mantenido una relación sentimental, con o sin convivencia.
La violencia no se inicia normalmente con agresiones físicas sino con comportamientos de control, dominio y abuso, sin que, en muchas ocasiones, la adolescente tenga conciencia de estar sufriendo esa violencia.
QUIEN EJERCE la Violencia de Género, trata de CONTROLAR A SU PAREJA en todos los ámbitos de su vida. El agresor necesita saber qué está haciendo en cada momento, dónde y con quien. Si no puede controlarlo, puede llegar a mostrarse frustrados y, como consecuencia, tener reacciones violentas hacia su pareja o ex pareja.
Las redes sociales y la mensajería instantánea se convierten en un elemento de control ya que los adolescentes vuelcan mucha información personal (fotografías, conversaciones, etc.), además de convertirse en un espacio de amenazas y acoso. lo cual facilita que el agresor pueda estar vinculado a su víctima. Es muy común que a través de las distintas aplicaciones de los móviles de última generación trate de saber los movimientos de su pareja o ex pareja, si está “en línea” o si ha recibido los últimos mensajes que le ha enviado aunque no le haya contestado.
El agresor tratará de conseguir el AISLAMIENTO de su víctima con su entorno, tratando de conseguir sus claves de acceso a las redes sociales y mensajería instantánea, para conocer los contactos que tiene y tratar de anular sus relaciones sociales con argumentos como que “no le convienen”, de tal forma que su vida quede reducido sólo a él.
Dentro del ciclo de la violencia de género es habitual que el agresor muestre su ARREPENTIMIENTO después del episodio violento. Tratará de volver a recuperar su confianza y, en ocasiones, culpará a su víctima de haber provocado su reacción. Pedirá perdón y asegurará
que no volverá a ocurrir. Pero NO ES CIERTO.
En la violencia de género, el agresor tratará de justificarse o hacer ver a su pareja o ex pareja que TODO LO HACE POR AMOR A ELLA.
Es posible también que el agresor coaccione a su pareja o ex pareja para que haga lo que él quiera bajo la amenaza de difundir cualquier fotografía o vídeo que pudiera tener de ella o de ambos de carácter íntimos o de contenido sexual.
En las relaciones de pareja en las que se da este tipo de violencia, se observa en ocasiones un fuerte vínculo de apego o DEPENDENCIA que es dañina, insana y peligrosa entre las dos personas.
Ninguno de los dos miembros de la pareja es feliz en la relación. Ella, aunque se sienta “anulada” o no consiga sentir bienestar, no es capaz de poner límites al comportamiento controlador de su pareja, porque no tiene suficientes herramientas ni madurez emocional, o porque no tiene modelos BUEN TRATO en su entorno que le ayude a salir de esta situació